Cómo preparar a los hijos mayores la llegada de un bebé

Al volver a casa

- Acepta todas las emociones de tus hijos sin sermonearlos, incluso si expresan descontento: la complicidad entre hermanos y hermanas no puede nacer de una obligación y sólo los harías sentir culpables si criticas sus emociones. Al contrario, debes escucharlos, ayudarlos a expresarse y recordarles una y otra vez tu amor incondicional por ellos.
• Sin embargo, no toleres ninguna violencia física ni verbal hacia el bebé: tus hijos no están obligados a alegrarse por la presencia de su hermanito o hermanita, ni a quererlo, pero no deben nunca agredirlo. De hecho, se sentirán tranquilizados al ver que les impones un límite y que proteges al bebé, tal como los protegiste a ellos cuando estaban en su lugar. Recuérdales también que el bebé es muy pequeño y débil, al igual que fueron ellos cuando nacieron.
- No obstante, ten cuidado de no rechazarlos si se muestran agresivos: sólo con ternura podrás neutralizar esta violencia, que podría aumentar si se sienten desplazados.
- Dentro de lo posible, conserva las costumbres de tus hijos mayores y no modifiques nada de su rutina cotidiana: guardería, niñera o escuela, horario de comida y de dormir, juegos y rituales, etc. Tus hijos necesitan conservar una referencia en este período de grandes cambios, especialmente si aún son pequeños.
- Intenta pasar momentos especiales con cada uno de tus hijos, solo entre vosotros dos . Para ello, pide ayuda al papá o a otras personas cercanas.
- Ten cuidado de no hablar sólo de tu recién nacido, aun si requiere gran parte de tu tiempo. Presta también atención a la vida de tus otros hijos: enfatiza cada uno de sus logros y aprovecha cada ocasión de valorarlos como niños «grandes».

 

 

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