Cómo ocuparse de los hijos mayores durante el embarazo

Aprende cómo organizarte, sin descuidar a tus hijos.

- Desde el momento en que tus hijos sepan que estás embarazada, avísales que debes evitar realizar todo tipo de esfuerzos y levantar peso para proteger al bebé que está en tu tripa.
- Intenta limitar el tiempo que pasas cogiéndolos en brazos, en especial si sientes pesadez o tirantez en el bajo vientre.
- Sin embargo, es evidente que no puedes dejar por completo de coger a tus hijos.  Por lo tanto, es importante que aprendas cómo proteger tu espalda al hacerlo: para levantara a un niño del suelo, no te inclines hacia adelante, arrodíllate delante de él manteniendo la espalda derecha; cógelo en brazos y luego vuelve a levantarte sin encorvarte, apoyándote sobre una de tus piernas.
- A medida que crezca tu vientre, lleva a tu hijo a caballito sobre la cadera, sosteniéndolo con tu antebrazo.
- Piensa también en llevar a tu niños a la espalda, foulard o una mochila porta-bebé ergonómica. De esta manera, su peso equilibrará el de tu vientre.
- Para los momentos de mimos, acomódate con tu hijo en un sillón grande o recuéstate sobre una cama.
- Acostúmbrate a proponerles a tus hijos actividades tranquilas, compatibles con tu estado: jugar un juego de mesa o armar un rompecabezas, leer un cuento, preparar un bizcocho, mirar una película, hacerse mimos o dormir juntos una siesta. Si continúas compartiendo momentos especiales con ellos, aceptarán mejor no poder jugar contigo o respetar tu momento de descanso.
- Si sientes una sensación de pesadez en el bajo vientre tras haber cargado a tu hijo o jugado con él durante mucho tiempo, necesitas descansar: recuéstate sobre la espalda o de costado, explicándole que te sientes muy cansada. Pídele que, durante un rato mientras descansas, realice alguna actividad tranquila junto a ti.
- Al bañar a tus hijos, acerca una silla pequeña o un taburete junto a la bañera: de esta forma, no necesitarás permanecer de pie o en cuclillas mientras ellos se divierten en el agua.
- Para vestir a tus hijos o atarles los zapatos, arrodíllate, ponte en cuclillas o siéntate en el suelo, según lo que sea más cómodo para ti. Lo más importante es no encorvarte hacia abajo.
- Tu embarazo también es una buena ocasión para enseñar a tus hijos a tener más autonomía y a ayudarte: en función de su edad, puedes pedirles que se vistan o que se pongan los zapatos solos, que recojan el plato después de comer, que guarden sus juguetes o que ordenen su habitación, etc.  Esto te ayudará a realizar menos esfuerzos.
- Recuerda con frecuencia a tus hijos que deben prestar atención a tu vientre: pueden darte una patada o un golpe con el codo sin querer al subir sobre tus rodillas. No obstante, no te preocupes demasiado si eso ocurre: tu bebé se encuentra bien protegido por la bolsa de líquido amniótico que lo envuelve.
- Pide ayuda siempre que puedas: no dudes en contar con el papá, con los abuelos, con la guardería o con la niñera para poder tener tu tiempo de descanso.

 

 

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